El Embarazo, Embarazo, Padres, Ser Mamá
¡Sí, estás embarazada!
Hay algunas frases que pertenecen al grupo selecto de esas que tienen el poder de cambiarnos la vida en un abrir y cerrar de ojos… ésta es, sin duda, una de ellas «Sí, estás embarazada«.
Sea que la escuchemos pronunciada por nuestro ginecólogo o que la leamos en la pantallita de un test de embarazo, esta frase tiene la capacidad de hacer que en un instante la tierra se detenga, se elimine cualquier tipo de sonido de nuestro alrededor, incluido el sonido ambiente, se nos paralicen los músculos, salvo el corazón, que late más intensamente que nunca… y que tras ese instante de shock nos haya cambiado la vida para siempre sin vuelta atrás, ya nunca volveremos a ser las mismas.
Depende mucho de la situación en la que nos encontremos, la noticia de un embarazo puede producir diferentes reacciones. Podemos ponernos a gritar de alegría si es un embarazo muy deseado y buscado o a gritar de horror si el embarazo es totalmente inoportuno, o podemos simplemente quedarnos en shock si es un completo accidente, o nos da por llorar, o reír, o quizás todo a la vez. La cosa es que la noticia cala muy fuerte en lo más profundo de nuestro ser.
Recuerdo que la primera vez que me enteré de que estaba embarazada eran las 00h de la noche y me vino tan por sorpresa que mi marido salió a buscar una farmacia de guardia para comprar otro test de embarazo ¡por si el que habíamos utilizado había fallado! Acabé haciéndome 4 pruebas más y finalmente no me quedaba ninguna duda, estaba embarazadísima. Y eso fue lo primero que aprendí, que un test de embarazo puede dar error si el resultado es negativo, pero que si te dice que sí, es que sí, sin ninguna duda. Esto es porque este tipo de prueba detecta en la orina la presencia de la hormona GCH(gonadotropina coriónica humana) unos 14 días después de la fecundación. La hormona GCH se forma a partir de la futura placenta y, por lo tanto, solo se detecta en caso de embarazo. Si te lo haces demasiado pronto, puede que aún no tengas la cantidad suficiente de esta hormona como para ser detectada y entonces el test de orina te de un resultado erróneo . He de decir que mi reacción en los siguientes embarazos fue bien distinta ya que enseguida percibí los síntomas… cosas de la experiencia. Aunque es verdad que cuando buscas quedarte embarazada y no lo consigues, cada mes, unos días antes de venirte la regla, los síntomas son muy parecidos y puedes llegar a ilusionarte para que luego la regla te siente como un jarro de agua fría.
Tras enterarnos de que estamos embarazadas y sobre todo si no hemos tenido ninguna mala experiencia anterior, ¡nos entran unas ganas irrefrenables de compartirlo! Ahí empieza a fraguarse otro de los cambios a los que nos podemos ver sometidas… y es que de repente nos sentimos más humanas, sentimos una conexión latente con el resto de mujeres de la tierra y aunque seamos personas reservadas o introvertidas, de repente ¡nos apetece compartir emociones!
En esto yo siempre he preferido compartirlo con mis más allegados, y esperar a que el médico me confirmara que todo estaba bien y que los momentos más frágiles hubieran pasado para anunciarlo a bombo y platillo.
Y así, sin casi tener tiempo de asimilarlo, nos vemos embarcadas en una de las mayores aventuras de la vida. Nos colocamos a nosotras mismas en un segundo plano, ya que lo más importante ahora es cuidar de ese bebé que llevamos dentro y comenzamos a hacer y dejar de hacer cosas únicamente pensando en su bienestar.
Lo primero ponernos a tomar ácido fólico, si es que no lo estamos tomando ya. Si tomamos la dosis diaria recomendada de ácido fólico, se reduce el riesgo de que el bebé tenga defectos del tubo neural de un 50 a un 70 por ciento. También dejar cualquier sustancia nociva que consumamos como el alcohol o el tabaco e informarnos muy bien de los alimentos a suprimir.
Profundizaremos en próximos posts acerca de los cambios emocionales que nos produce el embarazo, pero lo que está claro es que entramos en una montaña rusa de sentimientos vertiginosa… Estaremos al principio muy cansadas, durmiéndonos por las esquinas, estaremos radiantes de felicidad, tristes por momentos, preocupadas, muertas de miedo… nos sentiremos bellas, nos sentiremos gordas, cuidadas, incomprendidas… Y un montón de cosas más…
Lo que está claro es que tenemos que intentar disfrutar de cada segundo, ya que cada embarazo es único y cada embarazo es un milagro que tenemos la fortuna de poder vivir en primera persona y que va a resultar en un hijo maravilloso que nos regala la vida. No tendremos muchas oportunidades así, asi que hay que exprimirlo y sacarle el máximo jugo.
Os dejo unos links por si queréis más información sobre los primeros cuidados que hemos de tomar en cuenta:
Sustancias nocivas y alimentos a suprimir
Un abrazo fuerte…






Un comentario
mismimosas.com
Interesante artículo
Gracias por compartir