Ser padres es tener un gran valor, una grandísima generosidad y también un punto de locura. Nos enfrentamos a la responsabilidad más grande de nuestra vida sin haber ido a clases ni estudiado nada antes de empezar. Si no lo hacemos bien puede haber consecuencias devastadoras…pero, digo yo, qué es hacerlo bien? Hay una fórmula secreta para ser buenos padres? Si la hay, los ingredientes más importantes son, sin duda, el amor, la paciencia y la dedicación.