Embarazo, Mimos@s Expert@s
¿Cómo afecta el embarazo a tu suelo pélvico?
Uno de los acontecimientos más importantes en la vida de una mujer es el embarazo. El embarazo es el acontecimiento en el que se producirán las mayores transformaciones, tanto físicas como emocionales, en la vida de una mujer. Algunas de estas modificaciones que la futura mamá experimentará en su cuerpo serán más visibles que otras.
Uno de estos cambios “menos visibles” es la repercusión que tiene el embarazo sobre el periné. Durante todo el tiempo que dura el embarazo los músculos del suelo pélvico están sometidos a un aumento de presión bastante superior al habitual y de manera constante, es decir las 24h del día, día tras día, semana tras semana. El aumento de volumen de la madre (aumento de peso, aumento del volumen sanguíneo, líquido amniótico, placenta, bebé…) y el aumento de producción de las hormonas que se segregan durante el embarazo, como la relaxina y progesterona, hacen que la región perineal y abdominal se relajen demasiado. El abdomen se va distendiendo y debilitando, aumentando así todavía más la presión que sufre el suelo pélvico.
Es por esto que muchas veces, y sobre todo a partir del último trimestre del embarazo, pueden aparecer episodios de incontinencia urinaria de esfuerzo, es decir, escapes involuntarios de orina durante el esfuerzo debido al aumento de presión intraabdominal que produce el mismo, como en una tos, una risa, un estornudo… Las pérdidas de orina ante un esfuerzo pueden persistir tras el parto, pero tanto durante el embarazo como en el postparto se pueden prevenir y tratar. Lo que debemos tener muy en cuenta es que, aunque las pérdidas sean muy pequeñas, nunca deberemos pasarlas por alto. Los escapes de orina al esfuerzo no desaparecen solos, el suelo pélvico no tiene la facultad de recuperarse por sí mismo, suelen empeorar con el paso del tiempo y el parto es un factor de riesgo importante. Si estás embarazada y ya has padecido algún escape de orina, consulta a un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico, te informará, valorará y asesorará sobre el estado de tu periné y cómo mejorar los síntomas si ya existen o cómo prevenirlos.
¿Qué sucede si tengo un suelo pélvico débil?
El suelo pélvico, su estructura, localización y funciones, es bastante desconocido por la mayoría de las mujeres. Hasta no hace mucho incluso era “tabú” hablar de él. Hoy en día las mujeres desconocen la importancia del cuidado de su suelo pélvico y los problemas que pueden sufrir a ese nivel. Muchas de las mujeres que ya padecen disfunciones perineales las consideran “normales” por haber parido o por la edad, otras no le dan importancia y otras, la gran mayoría, se resignan a padecerlas por desconocer que existe solución.
La debilidad del suelo pélvico puede provocar distintos tipos de disfunciones perineales; No sólo la pérdida involuntaria de orina es síntoma de debilidad del suelo pélvico, si no también el estreñimiento, los prolapsos genitales, los dolores en las relaciones sexuales…
Entre los factores de riesgo que provocan debilidad del suelo pélvico, los factores estrella son el embarazo y el parto, seguidos del aumento de presión intraabdominal que provoca el ejercicio físico, sobre todo los deportes de impacto, y de la menopausia.
Por esta razón, es de suma importancia que durante el embarazo trabajes tu periné para evitar futuras disfunciones (pérdidas de orina, prolapsos, estreñimiento, disfunciones sexuales…). Además, un suelo pélvico bien tonificado te ayudará a:
- Facilitar la salida de tu bebé en el expulsivo y reducir el tiempo de la fase del mismo.
- Tener un parto con menor probabilidad de complicaciones (episiotomía, desgarros, parto instrumentado,…).
- Mejorar la vascularización de la zona perineal, lo que favorecerá la regeneración de la misma tras el parto.
No sé por dónde empezar.
En primer lugar, lo ideal es que acudas a un fisioterapeuta especialista en suelo pélvico. No esperes al final de tu embarazo para hacerlo, acude a este profesional cuanto antes y te ayudará a:
- Conocer y localizar los músculos de tu suelo pélvico.
- Tonificar la musculatura perineal para evitar las pérdidas de orina durante el embarazo y ésta y otras disfunciones después del parto.
- Valorar tu musculatura abdominal para enseñarte a identificar y activar tu transverso del abdomen y evitar así que se desprograme en exceso previniendo la temida diástasis de rectos en el postparto y favoreciendo la coactivación del abdomen y del suelo pélvico.
- Movilizar tu pelvis para favorecer su libertad de movimiento durante el embarazo y la biomecánica del parto.
- Elastificar tus músculos perineales enseñándote y aplicándote el masaje perineal.
- Mantener una postura correcta para que tu suelo pélvico sufra lo menos posible.
- Establecer un programa de entrenamiento específico para que estés activa durante tu embarazo, ya que esto te ayudará a vivir un embarazo más saludable y llegar a tu parto en óptimas condiciones físicas. El fisioterapeuta te podrá asesorar sobre cuál es el mejor ejercicio en tu caso y te propondrá ejercicios que además serán respetuosos con tu suelo pélvico.
En definitiva, durante el embarazo tu periné necesita que lo cuides. A través de los artículos que iré subiendo en esta web, te iré ayudando a hacerlo.
Si quieres no sufrir este tipo de disfunciones en un futuro, muchas veces bastante más cercano de lo que nos imaginamos, es importante que empieces a tomar conciencia desde ya, empezando por ponerte en manos de fisioterapeutas especializados.
Sofía Sánchez
Fisioterapeuta especialista en suelo pélvico






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